La psicolobina o 4-PO-DMT es un alcaloide profármaco que forma parte del alucinógeno conocido como psilocina, principal responsable de las características psicoactivas de los hongos alucinógenos. Esta sustancia se considera una droga y se clasifica dentro de las drogas de indol y triptamina.
La historia de los hongos, sus efectos y características son temas muy interesantes y si quieres saberlo todo, te recomendamos nuestro artículo sobre setas u hongos alucinógenos. De hecho, existen más de 200 especies de hongos que contienen dicho alcaloide. Esas especies son conocidas como hongos psilocibios.

¿Qué hongos tienen psilocibina?
La psilocibina se encuentra de forma natural en más de 200 especies de hongos, conocidos comúnmente como hongos mágicos. Estas especies pertenecen principalmente al género Psilocybe, aunque también aparecen en otros géneros.
- Psilocybe cubensis: Es la especie más conocida y cultivada. Se encuentra en zonas tropicales y es popular por su facilidad de cultivo y efectos equilibrados.
- Psilocybe semilanceata (Liberty Caps): Muy común en Europa, especialmente en praderas húmedas. Es más potente que otras especies.
- Psilocybe mexicana: Una de las especies utilizadas tradicionalmente en rituales indígenas en México. Tiene efectos más suaves y espirituales.
- Psilocybe azurescens: Considerada una de las setas más potentes. Crece en zonas costeras y contiene altos niveles de psilocibina. Puede contener hasta 1.8% de psilocibina.
- Psilocybe cyanescens (Wavy Caps): Muy potente y común en algunas zonas de Europa y EE.UU. Destaca por sus sombreros ondulados.
- Panaeolus cyanescens (Blue Meanies): Altamente potente, con efectos más “mentales” y visuales. Muy valorado por usuarios experimentados.
- Psilocybe zapotecorum: Usado tradicionalmente en rituales. Potente y con experiencias profundas.
ADVERTENCIA: No todos los hongos son seguros. Algunas especies pueden parecer similares pero ser tóxicas o incluso mortales. La identificación correcta es clave y nunca se recomienda recolectar sin conocimientos avanzados.
Usos médicos y beneficios
La Psicolocibina es considerada una droga que puede aportar mucho a la medicina y se considera una buena opción como fármaco para tratamientos con meditación, psiconáutica o psicoterapia psicodélica. De hecho, existen estudios que demuestran sus efectos positivos en pacientes con TOC (trastorno obsesivo-convulsivo), cáncer, depresión, ansiedad y cefaleas en racimos, el peor dolor de cabeza conocido por los humanos.
¿Cómo actúa la Psicolocibina en la mente y el cuerpo?
Al ingerir psilocibina, nuestro organismo la metaboliza y la transforma en psilocina. A continuación, la psilocina actúa como agonista de los receptores de la serotonina, bloqueándola, alterando el funcionamiento de nuestro cerebro y produciendo un cambio significativo en las percepciones de nuestro organismo.
En resumen, estos dos alcaloides bloquean los efectos de la serotonina y la consecuencia es una sensación parecida a la provocada por el consumo de LSD. Aunque existe una diferencia importantísima, los hongos y las sustancias que contienen son 100% ecológicos y naturales, mientras que el LSD es un químico sintético. Además, el efecto del LSD es mucho más prolongado (de 8 a 12 horas) que el de las setas (de 4 a 6 horas).
Por último, hay que destacar que no se ha documentado ninguna dosis de psilocibina ni de psilocina capaz de acabar con la vida de un humano. De hecho, se cree que una persona de 60 kilos debería ingerir 1,7 kilos de hongos secos o 17 kilos de hongos húmedos hasta alcanzar la dosis que se cree letal. Por tanto, estos alcaloides se consideran drogas de baja toxicidad.
Diferencia entre psilocibina y psilocina
La psilocibina es el compuesto original que se encuentra en los llamados hongos mágicos. Sin embargo, por sí sola no es la principal responsable de los efectos psicodélicos. Actúa como una especie de “pro-fármaco”, es decir, una sustancia que necesita transformarse dentro del organismo. Cuando se consume, el cuerpo convierte la psilocibina en psilocina, que es la verdadera sustancia activa.

Efectos de consumo en el organismo
Los efectos de la psilocibina ya los describimos detalladamente en nuestro artículo sobre hongos alucinógenos. De todos modos, de forma general destacamos que los efectos de esta droga son muy relativos y dependen de muchos factores externos a la misma, como el individuo, la preparación, las expectativas del consumidor, su situación emocional personal, el ambiente, la tolerancia o el tamaño del grupo en el que se consume. Además, la cantidad de psilocibina en cada hongo es muy variada.
“Mal viaje” o sobredosis – ¿Qué hacer?
Se conoce como mal viaje a la experiencia negativa que puede causar el consumo de setas a algunos individuos en función de los factores externos anteriormente nombrados. Un mal viaje suele ser una experiencia de ansiedad, pánico, violencia, sentimientos poco placenteros, inseguridad o paranoia. Por tanto, se recomienda estar mentalmente listo para el consumo y no se recomienda el consumo a personas que estén pasando por una crisis personal o alguna experiencia negativa.
Aunque no suele ser peligroso a nivel físico, una sobredosis o mal viaje de psilocibina puede ser muy angustiante si no se gestiona bien al igual que sucede con la sobredosis de marihuana. En algunos casos muy graves se cree que se puede llegar a sufrir un trastorno perceptivo persistente, aunque no existen estudios que lo corroboren.
- Mantener la calma: Recuerda que los efectos son temporales. Aunque parezca intenso, pasará. Evitar resistirse ayuda a reducir la ansiedad.
- Cambiar de entorno: Ir a un lugar tranquilo, con poca estimulación (luz suave, silencio) puede ayudar mucho a estabilizar la experiencia.
- Respirar profundamente: Controlar la respiración reduce la ansiedad. Inspirar lento por la nariz y soltar por la boca puede marcar la diferencia.
- Estar acompañado: Tener a alguien de confianza cerca (sobrio, si es posible) aporta seguridad y puede ayudarte a reconducir la situación.
- Hidratarse: Beber agua y mantenerse cómodo físicamente ayuda a reducir el malestar.



