El kifi es el resultado obtenido al extraer y concentrar todos los “cristales” / tricomas que cubren los cogollos de marihuana. Cuando hacemos referencia a los cristales estamos haciendo referencia a las glándulas de resina en las que se localizan los terpenos y cannabinoides que le otorgan a la marihuana los efectos medicinales y las sustancias psicoactivas que han hecho a esta planta única y tan popular, así como su sabor y aroma. Estas glándulas de resina de los cogollos son el elemento más psicoactivo de la planta, y por tanto, sus efectos son realmente potentes.

¿Qué es el Kifi? Conoce su textura, aroma, color y apareiencia
El kifi se presenta como un material seco y suelto, con una textura fina pero no completamente pulverizada. Su aspecto suele ser de color verde claro a verde amarillento, resultado de la mezcla de pequeñas partículas vegetales con tricomas desprendidos.
El aroma del kifi es generalmente suave y natural. Predominan notas herbales, terrosas y ligeramente especiadas, sin la intensidad ni el dulzor marcado de otros derivados más concentrados. En boca, ofrece un sabor limpio y seco, con matices vegetales que recuerdan a la planta fresca, especialmente cuando se consume de forma tradicional.
Hay que tener en cuenta que contra más puro es el kifi, más claro será su color. El kifi que todavía se ve bastante verde significa que todavía hay un poco de materia vegetal mezclada, mientras que el kifi que esta bien limpio tiende a ser más de un color blanquecino.

Historia del kifi y su relación con Marruecos
El kifi tiene sus raíces en el norte de África, especialmente en Marruecos, donde el cultivo de cannabis se remonta a varios siglos atrás. Su origen está ligado a la introducción del cannabis en la región a través de rutas comerciales árabes y africanas, convirtiéndose con el tiempo en una práctica integrada en la vida cotidiana de ciertas zonas rurales.
La región del Rif, como los montes de Ketama, son históricamente el epicentro del kifi. Allí, el cannabis se cultivaba de forma tradicional y el kifi se obtenía a partir de flores secas y ligeramente tamizadas. Durante generaciones, su consumo formó parte de la vida social, especialmente entre campesinos y pastores, lejos de una visión comercial o industrial.
Con el paso del tiempo, el kifi empezó a utilizarse como base para la elaboración de hachís mediante procesos de tamizado y prensado. Esta evolución marcó un cambio importante, ya que el cannabis del Rif pasó de un consumo principalmente local a una producción orientada a la exportación.
Efectos del Kifi y su duración en el organismo
El kifi tiene unos efectos muy similares a los de la marihuana actúa principalmente sobre el sistema nervioso central, generando una sensación de relajación y calma mental. Debido a su concentración moderada de cannabinoides, los efectos suelen ser progresivos y menos intensos que los de otros derivados del cannabis más procesados.
A nivel corporal, el consumo de kifi puede provocar una ligera relajación muscular y una sensación de bienestar general. No suele producir una sedación profunda, lo que permite mantener cierta funcionalidad física durante su consumo, especialmente en dosis bajas.
La duración de los efectos del kifi varía según la cantidad consumida, la forma de consumo y la persona. Generalmente, los efectos aparecen de forma gradual y se mantienen durante un periodo medio, sin cambios bruscos ni picos intensos. Tras el consumo inhalado, las primeras sensaciones pueden notarse en pocos minutos y pueden durar entre 1 y 3 horas.
Métodos para consumir Kifi
El método más tradicional para consumir kif es mediante la pipa sebsi, muy extendida en el norte de Marruecos. En este formato, el kif se fuma solo, sin mezclar, en pequeñas cantidades. Otra forma habitual de consumo es mezclando kif con tabaco, especialmente fuera de su contexto tradicional. Esta práctica suaviza la combustión y modifica tanto el sabor como los efectos, aportando una sensación más estimulante debido a la nicotina.

A diferencia de otros formatos actuales como extractos o concentrados, el kif se consume de forma sencilla y sin procesos técnicos complejos. Su consumo suele estar asociado a métodos manuales y tradicionales, lo que refuerza su carácter cultural y artesanal.
¿Cómo hacer Kifi casero? Tutorial paso a paso
Si gusta los concentrados o extracciones de cannabis , tamizar kifi es una gran alternativa debido a la alta concentración de terpenos y cannabinoides en las glándulas de la resina, separando los cristales de kifi de la materia vegetal es una gran manera de consumir cannabis, reduciendo la cantidad de material carbonizado que entra en el cuerpo.
Extraer kifi es simple, el uso de un grinder o molinillo de hierbas de tres cámaras ayudará a moler finamente el cannabis y mientras dejará que los cristales de kifi caigan a través de una pantalla-tamiz recogiéndolo en el otro pequeño compartimiento. Mientras que molinillos de dos cámaras a menudo permiten que los cristales de kifi más potente se pierda mezclándose con la hierba seca y adhiriéndose a la parte interior del grinder.
Muchas personas crean tamices improvisados o caseros utilizando pantallas con capas similares a los de la foto. Debido a que el kifi tiende a medir entre 75 y 125 micras, puede ser difícil separar la totalidad de la resina de los materiales vegetales. Para estar seguro de que está recogiendo kifi limpio sin materia vegetal no deseada, apilar de tres a cuatro capas de malla fina una encima de otra.
Para obtener los mejores resultados, los extractores caseros con distintos calibres se apilan consecutivos y en orden de mayor a menor. Para la compra de las pantallas, el número de alambres o hilos por pulgada, la LPI (líneas por pulgada) número es una tema muy importante a recordar. Cuanto mayor sea la pantalla, menor será el número LPI. Cuando se trata de tamizar kifi la malla de entre 80 y 270 LPI tiende a funcionar mejor.

¿Cuál es la diferencia del kifi con el hachís?
Se podría decir que Kifi es el principal ingrediente del hachís, ambos proceden de la marihuana. El kif se puede consumir directamente o utilizarse como materia prima para la elaboración de hachís mediante prensado. Aunque en este caso deja de consumirse como tal, es una fase clave dentro del proceso tradicional de obtención de otros derivados del cannabis. A diferencia del polen o el hachís, el kifi conserva restos visibles de materia vegetal, lo que refleja su carácter artesanal y poco procesado.
La extracción de kifi es uno de los primeros pasos de hacer hachís. Para simplemente resumir, el hachís es básicamente kifi que se ha calentado y presurizado para formar una bola suave y verde-marrón. La aplicación de calor y la presión del kifi cambia su composición mediante la ruptura de las glándulas de resina. Una vez que el kifi se “ha roto”, el sabor y los efectos del producto en general son un poco diferentes.
La presurización de kifi también oscurece su color; contra mayor presión aplicada, más oscuro se vuelve el hachís.
El kifi puede ser uno de los productos más apasionantes de la marihuana y todavía sigue siendo uno de los más populares y de más fácil acceso. Asegúrese de tener un grinder o molinillo de hierbas de tres cámaras si deseas obtener el máximo partido a tu hierba.





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