COMO MANICURAR Y CURAR LA MARIHUANA

La hora de la cosecha es ese momento que todo cultivador espera con ansia ya que después de todo el cariño y el esfuerzo dedicado a nuestras plantas podemos, al fin, recoger los frutos.

Pese a que a la mayoría nos encantaría cortar las plantas y poder disfrutar de ellas, debemos realizar primero el proceso de secado.

Secado, curado y manicurado de marihuana

Secado, curado y manicurado de marihuana

MANICURAR, SECAR Y CURAR

Puede que muchas personas consideren que todo este procedimiento es poco importante, pero están muy equivocados. Si no manicuramos, secamos y posteriormente curamos, habremos malgastado el tiempo y esfuerzo en una marihuana con menos olor, menos sabor y encima nos la jugamos a que puedan proliferan hongos y se nos vaya todo el cultivo al traste.

Manicurar, secar y curar son procesos sucesivos y que son igual de importantes que el resto del cultivo si lo que queremos es disfrutar de una marihuana de la mejor calidad.

Manicurar:

El manicurado es la primera tarea que debemos hacer después de cortar las plantas. Consiste en cortar con unas tijeras las hojas de alrededor de los cogollos dejando únicamente aquellas hojitas llenas de resina que estén muy pegadas al cogollo.

El manicurado puede hacerse de diferentes maneras dependiendo del clima: si es muy húmedo, es recomendable eliminar la mayoría de las hojas para facilitar la pérdida de humedad durante el secado. Por el contrario, si el clima es seco, es preferible cortar sólo las hojas más grandes y dejar el resto para que el secado sea más lento y no haya una pérdida de humedad demasiado rápida que acabe secando demasiado el cogollo.

Manicurado

Manicurado

Los restos del manicurado podemos guardarlos para realizar extracciones, recordad que debemos aprovechar al máximo nuestras plantas.

Secar Marihuana:

  1. Éste es un proceso de vital importancia. A través del secado lo que estamos haciendo es que se elimine la humedad de los cogollos y que junto con el agua se elimine también gran parte de la clorofila que le da mal sabor a la marihuana.
  2. Una vez hayamos terminado de manicurar, buscaremos un lugar fresco, seco y oscuro donde debemos colocar las plantas con separación entre sí para facilitar el secado. Esta habitación debe estar ventilada para que se elimine la humedad del ambiente.
  3. Podemos colocar un ventilador pero teniendo en cuenta que el aire no puede darle directamente a las plantas ya que esto provocaría que los cogollos se secasen demasiado por fuera pero siguiesen húmedos en el interior.
  4. Habitualmente, las plantas se cuelgan boca abajo en cuerdas, como si fuera un tendedero, aunque hay cultivadores muy ingeniosos que construyen sus propias zonas de secado. También pueden utilizarse secadores de red, redes que se venden exclusivamente para secar.
  5. Durante el secado, debemos controlar algunos parámetros que nos permitirán que el proceso se realice de manera correcta y que no pasemos a la siguiente fase con los cogollos demasiado secos o demasiado húmedos: la temperatura de la habitación debe oscilar entre los 15-20ºC, la humedad relativa debe estar en torno al 50-60% y debemos asegurarnos de que no existen corrientes de aire y que siempre está oscuro.
Malla de secado

Malla de secado

Cuando las ramas se doblen pero sin llegar a crujir cuando se rompen, debemos empezar con el curado.

Curado:

El curado es una fase fundamental si lo que queremos es fumar marihuana de calidad. Muchos cultivadores tienen tendencia a saltarse esta parte del proceso, pero es un grave error.

Durante el curado lo que hacemos es degradar el resto de la clorofila que ha quedado tras el secado para evitar que cuando fumemos tenga mal sabor. Todos hemos fumado alguna vez marihuana que sabe a verde, eso es porque no se ha realizado correctamente el curado.

A través de este proceso la marihuana adquiere su auténtico sabor con todos sus matices y el efecto es también diferente al que experimentaríamos si nos saltasemos el curado.

Para realizar adecuadamente el curado debemos meter los cogollos secos en un bote de cristal con tapa o en una caja de madera, la cual abriremos y cerraremos a diario para evitar que se formen mohos.

Observaremos durante los primeros días que los cogollos vuelven a tener humedad, por eso es importante que abramos el bote o la caja a diario y que los cogollos no estén comprimidos para que puedan airearse.

Aproximadamente al mes la caja o bote ya puede quedarse cerrada. Podemos empezar a probar nuestros primeros cogollos y disfrutar de nuestra cosecha como nos merecemos. El curado es un proceso que puede durar desde 1 mes hasta que deseemos.

Con todos los restos podemos aprovechar para realizar unas extracciones o deliciosas recetas cannábicas.

Curado

Curado

Es importante que comprendamos que una vez hayamos cosechado, el proceso de manicura, secado y curado tienen su tiempo y que no es buena idea intentar coger atajos ya que siempre los perjudicamos seremos nosotros al no fumar la marihuana que podríamos obtener haciendo las cosas bien.

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